Detrás de un grifo abierto hay mucho más de lo que imaginas...

Las gotas de agua recorren un largo camino antes de llegar a tu hogar. Durante este viaje pasan de su estado natural a ser aptas para el consumo humano gracias a la serie de complejos procesos y tratamientos a los que son sometidas. Este “viaje” se conoce como…

CICLO INTEGRAL DEL AGUA

Ciclo integral del agua

Se trata de un proceso completo que tiene por objetivo ofrecer la máxima eficiencia en las operaciones requeridas de gestión y transporte del agua hasta su restitución al medio natural, con la máxima protección del medioambiente.

Captación

Es la obtención de agua desde cualquiera de sus posibles orígenes, siendo este un punto clave que condiciona su tipo de tratamiento e, incluso, su sabor.

Los orígenes de captación del agua son los siguientes:

  • Manantiales naturales.
  • Agua subterránea de pozos o galerías filtrantes.
  • Agua superficial de ríos, arroyos, embalses o lagos naturales.
  • Agua marina desalinizada.

Potabilización

La potabilización del “agua cruda” requiere múltiples tratamientos para lograr que sea apta para el consumo humano. La tipología y complejidad de los tratamientos dependerá de la calidad del agua captada.

La calidad del agua se analiza de forma continua en todas las fases hasta que llega a los puntos de consumo, para asegurar el cumplimiento de la normativa exigida por las autoridades sanitarias de España y de la Organización Mundial de la Salud, asegurando una total garantía. El proceso de potabilización puede tener distintas fases:

  • Desinfección previa mediante la utilización de Ozono y Cloro.
  • Coagulación – floculación.
  • Decantación.
  • Ozonización.
  • Filtrado por carbón activo.
  • Cloración final (para mantenimiento de la desinfección hasta el grifo del consumidor).

Transporte

Mediante grandes tuberías el agua alimenta los depósitos de almacenamiento donde se acumula hasta que es requerida para su consumo.

Almacenamiento

Los depósitos de almacenaje se sitúan en puntos elevados en los alrededores de las zonas de consumo. Gracias a este sistema, es posible garantizar una presión constante y un flujo continuo de suministro a la red.

Trabajamos las 24 horas del día, los 365 días del año para hacerte llegar el agua con la calidad, cantidad y presión necesaria.

Distribución

La red de distribución es la que permite que el suministro de agua alcance cada uno de los puntos de consumo. Esta red está sometida a un sistema de monitorización continuo que está equipado con múltiples tecnologías encargadas de controlar la calidad y el volumen de agua suministrada. De esta manera, es posible asegurar su correcta circulación y minimizar las posibles pérdidas.

Tecnologías como la sectorización, GIS (Sistemas de Información Geográfica), centros de control operativo, estaciones de control remotas y contadores electrónicos permiten multitud de ventajas:

  • Conocimiento de la funcionalidad de la red.
  • Eficiencia en la gestión.
  • Optimización de recursos.
  • Mejora de la calidad del servicio.
  • Reducción de la pérdida de agua en la red.
  • Criterios para la búsqueda de fugas.

Consumo

Una vez el agua llega a nuestros grifos, debemos hacer un uso responsable de la misma para asegurar la sostenibilidad del recurso.

La educación, formación y concienciación sobre un consumo responsable supone un pilar fundamental de nuestros esfuerzos para preservar el agua como fuente de vida.

Alcantarillado

Una vez el recurso consumido se convierte en agua residual, este va a parar a la red de alcantarillado donde se junta con las aguas pluviales para ser transportadas hasta las estaciones depuradoras.

Depuración

La depuración consiste en la eliminación de las impurezas acumuladas en el agua residual para así poder retornarla al medio natural sin que afecte a los ecosistemas, o sea reaprovechada para usos secundarios (como el regado de jardines y parques públicos).

En las estaciones depuradoras se aplican diversos procesos tecnológicos para el tratamiento químico del agua residual. Puesto que algunos de estos procesos requieren un alto consumo energético, se trabaja de manera continua en realizar un uso energéticamente eficiente de los mismos.

  • Tratamientos fisicoquímicos.
  • Tratamientos biológicos.
  • Ósmosis inversa.
  • Electrodiálisis reversible.
  • Tratamiento de fangos.
  • Secado térmico.
  • Cogeneración.

Reutilización

La reutilización permite dar un nuevo uso al agua, habilitándola para regar parques y jardines, limpiar calles, extinguir incendios, etc. Cuanta más agua reciclemos, más agua potable tendremos disponible para el consumo humano.

Las soluciones tecnológicas de regeneración de aguas pueden variar para adecuar la calidad del agua al uso que se pretende destinar:

  • Tratamientos de desinfección: como cloraciones, rayos ultravioleta, lagunajes, infiltración-percolación.

  • Tratamiento con membranas: como ósmosis inversa, electrodiálisis reversible, nanofiltración.

Retorno al medio natural

El agua depurada que no se emplea para otros usos vuelve a su ciclo natural (río, mar o acuíferos) a través de conducciones específicas o emisarios submarinos. En este proceso también se trabaja para minimizar el impacto sobre los sistemas naturales.

CUIDAMOS TU AGUA